
Hablemos sobre la lámpara halógena de cuarzo de 850 mm. Si trabajas con hornos industriales o máquinas para el soplado de PET, sabes bien cuán difícil es esperar a que todo se caliente. Hemos diseñado esta lámpara de 850 mm específicamente para esos momentos en los que no puedes permitirte esperar. Está diseñada para proporcionar un calentamiento por infrarrojos de alta intensidad, de manera rápida y eficaz. Dado que mide 850 mm de largo, cubre una gran área. En esencia, es un reemplazo ideal para la mayoría de las instalaciones a gran escala. El aspecto eléctrico Elegimos 415 V y 2000 W por una razón: esto permite obtener una gran densidad de calor, sin que eso implique problemas en los cables. Si se utilizara un voltaje más bajo, habría un consumo excesivo de corriente y caídas de voltaje en toda la planta industrial. En cambio, se obtiene un calor por ondas cortas de infrarrojos. Lo mejor de todo es que este calor no solo afecta la superficie del material, sino que también penetra profundamente en él, de forma rápida. ¿Por qué cuarzo y halógeno? Los entornos industriales son extremadamente hostiles. Se enciende y se apaga constantemente el equipo, lo que genera grandes estrés térmico. Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que puede resistir ese estrés sin agrietarse. Además, está el gas halógeno presente dentro de la lámpara. Sin él, el filamento de tungsteno se evaporaría y cubriría el interior del cristal con una capa opaca. El gas mantiene el tubo transparente, permitiendo así que se utilice al máximo la potencia de 2000 W. Algunos puntos a tener en cuenta Conectarla a una red estándar de 400 V-415 V es bastante sencillo. Y como se trata de radiación de ondas cortas, el calor se genera casi de inmediato. Es realmente satisfactorio. Pero hay un problema: esta lámpara se calienta enormemente. Una lámpara de 2000 W en un tamaño así genera una cantidad considerable de calor. Antes de instalarla, asegúrate de que tus ventiladores y disipadores de calor sean adecuados. De lo contrario, podrías dañar los soportes de la lámpara o los sensores. Un último consejo: mantén tus reflectores limpios. Un poco de polvo puede parecer insignificante, pero reduce su eficiencia y crea puntos calientes en el cuarzo. Manténlos limpios, y la lámpara funcionará perfectamente.